La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) publicará en su próximo informe que la producción de opio ha descendido este año en Afganistán pero que aún hay suficientes reservas para mantener el suministro de la producción de heroína, según adelantó este miércoles su nuevo director ejecutivo, Yuri Fedotov.
Fedotov, actual embajador de Rusia a Reino Unido, asumirá su cargo el próximo 13 de septiembre. "Pronto tendremos nuevas noticias. Creo que mi oficina va a publicar un informe en el que, básicamente, se dirá que hay un descenso este año en la producción de opiáceos en Afganistán", señaló Fedotov.
"Las malas noticias son que este descenso se debe a las condiciones naturales, algún tipo de plaga que ha afectado a los cultivos", indicó. El informe mostrará que, a pesar de la caída en la producción de opio, se han acumulado reservas suficientes durante los últimos años para seguir produciendo heroína, afirmó.
La UNODC publica informes regulares sobre el narcotráfico en Afganistán, que produce más del 90 por ciento del opio ilegal de todo el mundo, la materia prima que se utiliza para fabricar la heroína. En su último informe, de febrero, esta oficina señalaba que los esfuerzos para persuadir a los agricultores afganos para dejar de cultivar opio ilegal había fracasado a lo largo de 2009.
También predecía que este año habría la misma proporción de tierra con cultivos de opio que en 2009. Esto frenaba una tendencia de reducción del cultivo de más de un tercio entre 2007 y 2009.
Durante los últimos años, Afganistán ha conseguido producir miles de toneladas más que toda la demanda mundial de esta droga, a pesar del esfuerzo internacional por detenerlo. La mayor parte del opio en Afganistán crece en la provincia de Helmand, la más violenta del país.
Fedotov --cuyo país de origen, Rusia, es el mayor consumidor mundial de heroína y en el que se estiman que al menos 30.000 personas mueren todos los años por abusar de esta droga-- señaló que todos los países han acordado que es necesario realizar esfuerzos para eliminar el serio peligro que suponen las drogas afganas.
"Los países pueden diferir en las tácticas, pero no significa que estén en desacuerdo en los principios", señaló. "Miro hacia mi próxima visita a Estados Unidos para mantener más debates en Washington y para ver cómo puede ayudar la UNODC a avanzar con una agenda positiva en las drogas afganas, incluida la reducción de la producción de opio en Afganistán", señaló.