
El director general de Planificación y Financiación de la Conselleria de Salud y Consumo de Baleares, Juli Fuster, presentó ayer en el salón de actos del Hospital Can Misses, en Ibiza, la estrategia de la Unidad de Cuidados Paliativos (UCP) que permitirá mejorar la calidad de vida de 146 pacientes de Ibiza y Formentera con enfermedades irreversibles, así como la de sus familias.
Según manifestó Fuster, el objetivo es "proporcionar a los pacientes una valoración y atención integral adaptada en cada situación, en cualquier nivel asistencial y durante todo el proceso, basado en el reconocimiento del derecho de cada persona a recibir el mejor trato posible". Asimismo, Fuster destacó que "dará una respuesta sanitaria integral, coordinada y respetuosa con los valores y la autonomía de los pacientes".
Entre los avances más destacados de la estrategia para la UCP, se encuentra la implicación de todos los profesionales sanitarios de la red pública, "especialmente los de Atención Primaria", recalcó el director general de planificación y financiación de la Conselleria. Asimismo Fuster subrayó la importancia del derecho del paciente para decidir sobre su proceso ayudándole a tomar las decisiones adecuadas.
Junto a esto, la estrategia de la UCP se impulsará un plan de formación en cuidados paliativos para todos los profesionales, favoreciendo una atención de calidad y la investigación. Asimismo, los pacientes con enfermedades neurológicas, como el Alzheimer, o con insuficiencia cardiaca o pulmonar, en fases avanzadas, estarán incluidas en la UCP, así como las personas enfermas con cáncer.
Finalmente, Fuster aseguró que el propósito de la estrategia de la UCP es asegurar la máxima cobertura poblacional, asegurar la coordinación entre los diferentes niveles asistenciales e instituciones, la implicación de todos los profesionales sanitarios, ofrecer una atención humanizada o impulsar el uso del documento de voluntades anticipadas, entre otras.
La UCP pretende mejorar la calidad de vida de los pacientes y familiares cuando se enfrentan a una enfermedad irreversible, mediante la prevención y el alivio del sufrimiento. Esta atención está destinada no sólo a pacientes, sino también a sus cuidadores y familiares, extendiéndose incluso hasta después de la muerte del paciente.