
La empresa andaluza Vitalis Salud anunció el lanzamiento de un novedoso dispositivo que estimula la circulación venosa de las piernas con el objetivo de reducir el riesgo de desarrollar el síndrome de la clase turista, patología asociada a situaciones de inmovilidad durante viajes aéreos de más de cuatro horas de duración.
Este producto, comercializado bajo el nombre de 'Flip-Flow', ha sido desarrollado por investigadores de la Universidad de Granada y el Hospital Clínico Universitario San Cecilio de esta ciudad andaluza, y está pensado para que los viajeros se lo coloquen bajo los pies y recreen la acción al andar, con lo que podrán reducir la obstrucción venosa y la hinchazón de los pies, entre otros beneficios para la salud.
Según explicó el doctor Fidel Fernández Quesada, cirujano vascular del hospital granadino y autor de diferentes investigaciones para comrpobar la eficacia de este dispositivo, la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) considera el síndrome de la clase turista como "un riesgo global para la salud", con manifestaciones que varían desde molestias leves como edema, entumecimiento, hormigueo en miembros y cansancio en general a otras graves que "incluso pueden provocar la muerte".
De hecho, se estima que esta patología afecta al 3 por ciento de los viajeros sanos que realizan vuelos de más de cuatro horas de duración, siendo mayor el riesgo en personas con antecedentes de trombosis venosa previa, pacientes oncológicos o recié operados. Para comprobar la eficacia del uso de este producto se realizaron diversos estudios experimentales en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo de Sierra Nevada, situado a 2.340 metros de altura, donde se llevaron a cabo simulacros de condiciones de vuelo prolongado para medir el nivel de hinchazón y riesgo de edema en función del ejercicio realizado con el 'Flip-Flow'.
De este modo, explicó Fernández Quesada, comprobaron que el ejercicio con este dispositivo disminuye los signos de estasis venoso relacionados con la acumulación de líquidos a nivel de tobillo y mejora de la respuesta del sistema venoso frente a las condiciones de sedestación estática en inmovilidad forzada, hipoxia hipobárica y baja humedad ambiente. Esto se demostró trass comprobar una mejoría de capacitancia y drenaje venoso.
El proceso que ha dado como resultado el diseño del prototipo que ahora se comercializa se dilató durante un año, y para llegar a él han sido necesario diseñar y producir hasta 14 modelos diferentes, cada uno de los cuales fue testado y evaluado desde el punto de vista de la eficacia y la calidad.