El pasado 1 de febrero dejo de prescribirse por parte de los médicos y de dispensarse por parte de los farmacéuticos, el medicamento Reductil nombre comercial de la sibutramina, un fármaco comercializado desde hace 10 años para el tratamiento de la obesidad.
Esta decisión fue tomada por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) el pasado 21 de enero en la que se recomendó la suspensión cautelar de la comercialización de Sibutramina (Reductil) basándose en el resultado del estudio “Sibutramine Cardiovascular OUTcomes (SCOUT)”, elaborado por el Comité para Medicamentos de Uso Humano perteneciente a la EMA, el cual concluye, que el perfil beneficio/riesgo de Sibutramina no es favorable.
El estudio SCOUT mostró que los pacientes con enfermedades cardiovasculares tratados con sibutramina (Reductil) tienen riesgo de sufrir accidentes vasculares como infarto de miocardio o ataque cerebral (Ictus), en comparación con los pacientes que recibieron placebo (sustancia sin acción farmacológica).
Por este motivo, la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios indicó en la misma fecha, que los pacientes que actualmente estén en tratamiento deben consultar a su médico para valorar otras alternativas que les ayuden a reducir peso.
El endocrino, Bartomeu Burguera, coordinador de la Unidad de Investigación (CAIBER) del Hospital Universitario de Son Dureta, quien pertenece a la Junta de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), comentó que ha sido una “gran sorpresa” esta decisión tomada por la EMA dejando “desamparados” a los pacientes a quien el medicamento les ayudaba a perder peso.
El Reductil es un medicamento cuyo componente activo es la sibutramina, y utilizado junto con un tratamiento dietético y un aumento de la actividad física ayuda a reducir peso a las personas con un índice corporal superior a treinta.
“Este es uno de los dos fármacos que tenemos para el tratamiento de la obesidad. Reductil es un antagonista de la captación de la serotonina en el cerebro y causa saciedad temprana, es decir, la persona come menos. Los datos son claros la pérdida de peso en los primeros seis meses es de un cinco a un siete por ciento”, dijo.
El otro medicamento al que se refiere el endocrino es ‘Xenical’ cuyo mecanismo de acción es totalmente distinto, “no actúa en el apetito sino que disminuye un 30 por ciento la absorción de grasa en el intestino”.
El doctor Burgera asegura que los pacientes que participaron en este estudio no tenían las mismas características que los que normalmente reciben este tratamiento en la práctica clínica.
En este sentido, desde la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y la Sociedad Española para el estudio de la Obesidad (SEEDO) se redacto una carta para informar a la opinión pública que, ‘la Sibutramina es un fármaco para el tratamiento de la obesidad que se ha utilizado con todas las garantías de seguridad y eficacia en la práctica clínica diaria y ha contribuido positivamente al control de la obesidad en muchos pacientes’.
“Además tenemos que tener en cuenta que en países como Estados Unidos o Australia las autoridades sanitarias no han retirado el fármaco sino que se ha añadido al prospecto que no debe utilizarse en pacientes con enfermedad cardiovascular”, dijo Burguera.
El endocrino asegura que a partir de ahora el trabajo con estos pacientes se debe centrar en los consejos nutricionales y en mejorar la actividad física de estas personas. Pero todo esto no es suficiente, sobre todo en algunos pacientes, a quienes el Reductil les motivaba al eliminar esa sensación de apetito constante.
“Nos sentimos defraudados”, aseguró Burguera quien indicó que en el campo de la obesidad hay mucha publicidad engañosa,” sin control ni rigor y están ahí, y sin embargo la decisión que ha tomado la EMEA no se puede cuestionar”.
El experto también asegura que se ha puesto en duda, con esta decisión, la credibilidad del profesional médico quien, como es el caso del doctor Burgera, prescribe Reductil desde hace años con un resultado óptimo en sus pacientes.
“En primer lugar, sin ninguna duda, está el paciente pero también está el prestigio y la credibilidad del médico y de una Sociedad, para mí es muy importante que mis pacientes se sientan protegidos, que perciban que estamos aquí para ayudarlos. Nosotros no utilizamos Reductil en la población que si lo hizo el estudio, son unos datos que se han extrapolado desde una población que no es candidata a otra población que si es candidata”, concluyó.