Más de 300 personas se realizaron el sábado, diferentes pruebas de control de la diabetes en la Plaza del Olivar de Palma como el control de glucemia y arterial, la medición del índice de masa corporal o la observación del peso.
El objetivo de esta iniciativa era ayudar a la diagnosis de esta enfermedad que se estima que afecta a 60.000 personas en las islas, "aunque la mitad de ellos todavía no lo saben", informó la Policlínica Miramar.
Además, los organizadores -Policlínica y la Sociedad Balear para la Prevención y Rehabilitación de Enfermedades Cardiovasculares (Balearcor)- regalaron más de una decena de glucómetros de última generación para que las personas diabéticas o con factores de riesgo cardiovascular puedan controlarse los niveles de azúcar en sangre desde su casa.
Las personas diabéticas que no reciben el tratamiento médico adecuado pueden sufrir consecuencias graves para su salud como impotencia, problemas de visión o pérdida prematura de los dientes. Además, en el peor de los casos se puede padecer insuficiencia renal y llegar a imputar las extremidades.
Esta falta de información provoca que en las islas cerca del 50 por ciento de los pacientes estén en diálisis, de manera que su calidad de vida es "bastante limitada".