
No hablamos de la serie de comedia de cada miércoles noche en Telecinco protagonizada por una disparatada comunidad de vecinos. Más bien, desde estas líneas, pretendemos poner sobre la mesa una cruda realidad a la que debemos enfrentarnos con serenidad y preocupación pero sin ningún tipo de alarmismo. Las cifras de la gripe Abailan no sólo en Baleares, España o los países de todo el mundo a cada segundo. La definida desde hace meses por la OMS como la pandemia del siglo XXI sigue su curso con mucha celeridad sin que nada se pueda hacer, de momento, para detenerla. Ylo peor, está por llegar. La Conselleria, como hacen muchas administraciones en España, ya ha advertido que no va a estar detallando y actualizando públicamente las cifras de contagiados a cada instante porque sería una auténtica locura. Tampoco es que cada día se contagien miles de casos en las islas, ni mucho menos, pero estamos en una sociedad global y en una comunidad eminentemente turística donde cada año se reciben millones de turistas. El tránsito hace que la gripe Afluctúe por doquier sin ninguna piedad. Las primeras fotografías del aeropuerto de Son Sant Joan con visitantes aterrizando con mascarillas reflejan la fobia desmedida de muchos pasajeros. De momento, sólo 6 personas han perdido la vida en España por contagio de gripe H1N1 debido a sus diferentes patologías respiratorias que complicaron gravísimamente su salud. Mientras los científicos, investigadores y laboratorios de todo el mundo trabajan a destajo para encontrar la vacuna efectiva contra este virus, sigue sin haber una fecha clara para su creación e inmediata suministración. Lo que si sabemos es quién podrá beneficiarse de su creación ipso facto, porque el Ministerio de Sanidad ya ha priorizado: profesionales sanitarios y asistenciales, niños, tercera edad, profesores, mujeres embarazas y aquellos que tengan enfermedades crónicas. Eso quiere decir, más de la mitad de la población, aunque el Ministerio avisa que tendrá vacunas para el cuarenta por ciento, pero si hacen falta más, se lograrán como sea. Por su parte, la Conselleria de Salut ya avanza que este otoño y especialmente durante el invierno, la situación se agravará muchísimo. El conseller Thomàs, en el Parlament, calculó que cuando llegue el frío los contagios de multiplicarán hasta el punto de llegar a un 20% de la población, es decir, unas 200.000 personas. Ahora bien, para esa fecha, y llegado a ese punto, se espera que la vacuna se distribuya con normalidad en la sanidad pública balear para combatir la gripe. Estamos ante una pandemia que requiere rigor, responsabilidad y confianza, y que cabe afrontar y derrotar con seguridad huyendo del miedo y la aprensividad.
La gripe inventada, los agitadores del negocio y los perritos falderos de la industria farmaceutica