Salut i Força

Primer periódico de divulgación sanitaria independiente de las Islas Baleares

Expertos piden un cambio organizativo para asumir las necesidades sanitarias de los pacientes cardiovasculares crónicos

Expertos piden un cambio organizativo para asumir las necesidades sanitarias de los pacientes cardiovasculares crónicos
Salut i Força

Los expertos que participan hoy en la III conferencia 'la aportación de la tecnología sanitaria', impulsada por la Real Academia Nacional de Medicina (RANM) y la Fundación Tecnología y Salud, han destacado la necesidad de llevar a cabo un cambio organizativo para poder asumir las necesidades sanitarias de los pacientes cardiovasculares crónicos, cuyo número es cada vez mayor.

El jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Gregorio Marañón y catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, el profesor Francisco Fernández-Avilés indicó que el marco poblacional va a cambiar mucho, y el objetivo de la cardiología futura no va a ser sólo la patología aguda, sino que ahora cada vez hay más pacientes crónicos que no mueren y que han de ser tenidos en cuenta. "Desbordan la capacidad de la sociedad para tratarlos de forma excelente", lamentó Avilés.

"En este momento, la mortalidad por infarto hoy es de un cinco por ciento, y los pacientes crónicos que salen con una capacidad cardíaca disminuida requieren una gran cantidad de recursos sanitarios, y el sistema sanitario en este momento ya no puede asumir este problema", explicó.

El profesor Avilés aseguró que el futuro es una medicina personalizada basada en biomarcadores de cada persona, pero apuntó que el problema es que todo "va a desbordar", ya que obliga a un cambio de organización. "El sistema ha de cambiar, el concepto de departamentos y hospitales está limitado, y ha de funcionar en redes asistenciales y multidisciplinares que estén abiertas a la sociedad, porque, si esto se gestiona bien, lo que sucederá será fantástico", dijo.

En cuanto al escenario que se presenta en el futuro señaló que el marco conceptual va a cambiar, y va a primar a la anticipación, que, según señaló, va más allá de la prevención, por delante de la enfermedad o sus complicaciones. "Es el gran concepto que se manejará en el futuro", aseguró. Asimismo, hizo referencia a un nuevo concepto de salud, en relación con el equilibrio entre las amenazas que tiene una población determinada y la capacidad que tiene esa sociedad para luchar ante esos retos. "No puede ser el mismo que hasta ahora", destacó.

Por último, respecto al marco científico-médico, el profesor señaló que aún existen problemas de conocimiento en cuanto al mecanismo que produce problemas como la artereoesclerosis, y en este sentido señaló que, aunque los avances en tecnología de la imagen han sido "espectaculares", los avances biotecnológicos, sin embargo, "aún no se han aplicado suficientemente a la enfermedad cardiovascular".

El patrono de la Fundación Tecnología y Salud, Carlos Ibares, señaló que el objetivo ha de ser poner herramientas que permitan facilitar la prevención, diagnóstico, tratamiento y seguimiento, no sólo para prolongar la vida de los pacientes, sino para mejorar su calidad. Además, precisó que la tecnología no ha de considerarse como un gasto, sino como un generador de salud, de calidad de vida y, además, de productividad y crecimiento económico. "Es un generador de eficiencia, que tiene un impacto en la salud y en la liberación de los recursos del sistema, para tratar más pacientes y reducir así los costes", indicó.

Baja inversión en sanidad

Por su parte, el presidente de la Fundación Tecnología y Salud, Javier Colás, señaló, en relación con la posición de España en cuanto a la inversión que se dedica a la tecnología sanitaria, que el país es el segundo país por la cola en inversión sanitaria por habitante y por año. En concreto, señaló que esta cifra es de 1.873 dólares, por encima de Portugal, pero por debajo de países como Alemania, Francia o Países Bajos, donde superan los 2.000 dólares.

"En cantidad total dedicada a salud, en España estamos en uno de los últimos lugares", señaló, pero matizó que las diferencias de inversión no son muy grandes y "son básicamente los costes de personal, que están muy por debajo de los de el resto de Europa, porque médicos y enfermeras tienen un salario menor que el del resto de europeos".

Sin embargo, señaló que, como porcentaje total, probablemente la cifra de España dedicada a la tecnología sea alta, porque como el gasto total es más pequeño debido al menor peso del gasto en salarios, la inversión en tecnología podría parecer más alta. En cuanto al uso de tecnología respecto al resto de Europa, Colás señaló que, a pesar de que en España comienzan a introducirse pronto, se tardó en aplicar más de diez años de media a la mitad de la población, en comparación con otros países, donde esto se consiguió en cinco o seis años.

En cuanto al número de intervenciones que se realizan en España, el académico de número de la RANM y catedrático de Cardiología de la Universidad de Cantabria, el profesor José Ramón de Berrazueta, indicó que en España se realizan al año más de 25 millones de electrocardiogramas, más de 120.000 cateterismos, así como más de 60.000 angioplastias coronarias.

Pie de foto:

Prof. José Ramón de Berrazueta, Académico de Número de la Real Academia Nacional de Medicina y Catedrático de Cardiología de la Universidad de Cantabria; D. Javier Colás, presidente de la Fundación Tecnología y Salud; Dña. Margarita Alfonsel, secretaria del patronato de la Fundación Tecnología y Salud; Prof. D Manuel Díaz Rubio, presidente de la Real Academia Nacional de Medicina; Prof. Francisco Fernández-Avilés, Jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Gregorio Marañón y Catedrático de Cardiología de la Universidad Complutense de Madrid; y D. Carlos Ibares, patrono de la Fundación Tecnología y Salud

comentarios

Añadir comentario

Los comentarios son moderados para evitar spam. Esto puede hacer que tu escrito tarde un poco en ser visible.

Subscripción vía RSS
W3C Valid XHTML, CSS
Editorial Fangueret, SL
Carrer de la Barcarola, 2-2ºA- 07010 Palma de Mallorca
Formulario de contacto - Tfno: 971 72 44 46