
La heroína es la responsable de siete de cada diez casos de los fallecimientos inducidos por las drogas y motivo por el que el 60% de los drogodependientes inician un tratamiento de desintoxicación. En Baleares se estima que existen más de 5.000 personas adictas a la heroína, sustancia que en los últimos años ha aumentado su presencia en el mercado y ha experimentado nuevas pautas de consumo, según se ha puesto de manifiesto en el marco de la Jornada de Actualización en Drogodependencias celebrada en el Colegio de Médicos de Palma de Mallorca organizada por la Societat Médica de les Adiccions de les Illes Balears (SMAIB).
Según los últimos datos el consumo de heroína ha ascendido después de muchos años de descenso, a la vez que se percibe un aumento de la disponibilidad de esta droga en el mercado, del número de muertes inducidas por la heroína y de las solicitudes de tratamiento por su causa en la Unión Europea. Además, se ha producido una modificación en las pautas de consumo de heroína, apareciendo alternativas al consumo inyectado, como esnifar o fumar la droga, así como una tendencia al consumo múltiple de heroína y cocaína, situación que exige una actualización del modelo de atención al paciente adicto a la heroína.
Ante esta situación, los más de 70 expertos en drogodependencias de Illes Balears presentes en este encuentro han señalado la necesidad de contar con varias alternativas para tratar la dependencia a la heroína, como en cualquier otra enfermedad y como sucede en la mayoría de los países de nuestro entorno, y poder así elegir la más adecuada en función de las características de cada paciente. Los profesionales sanitarios presentes en esta jornada han elaborado las siguientes conclusiones:
1. En la actualidad, en nuestra comunidad autónoma, la metadona es prácticamente el único agonista opiáceo utilizado en los pacientes con dependencia a opiáceos en los programas de tratamiento.
2. Si bien la metadona es un fármaco muy útil en un número importante de pacientes dependientes a opiáceos, en otro grupo de dichos pacientes los resultados no son favorables e incluso son negativos.
3. En nuestra comunidad autónoma, la única alternativa de dispensación de metadona es la de solución oral. Consideramos necesario la posibilidad de disponer de otras presentaciones, como la dispensación de metadona en comprimidos, favoreciendo con ello la normalización, la seguridad y la calidad de vida de los pacientes en tratamiento con metadona.
4. Significar la notable diversidad y complejidad de los pacientes dependientes a opiáceos (fundamentalmente dependientes a heroína). Por ello, nos parece absolutamente conveniente la ampliación de otros agonistas opiáceos en dichos tratamientos farmacológicos.
5. Existen datos científicos y empíricos que avalan el uso de buprenorfina-naloxona y de heroína (diacetilmorfina) en los tratamientos farmacológicos de pacientes dependientes a opiáceos, con buenos resultados en dichos estudios.
6. Consideramos totalmente oportuno que la buprenorfina-naloxona, en coincidencia con Socidrogalcohol, la Sociedad Española de Toxicomanías (SET), la Sociedad Española de Patología Dual, esté dentro de la cartera de fármacos del Sistema Nacional de Salud; siendo considerados como fármacos prácticamente gratuitos, facilitando y haciendo real su uso normalizado en los pacientes dependientes a opiáceos.
7. La conveniencia, en nuestra comunidad autónoma, de participar en un programa de investigación sobre el uso de heroína (diacetilmorfina) por vía oral en pacientes dependientes de opiáceos.
8. Consideramos imprescindible la integración de los programas farmacológicos de tratamiento en personas dependientes a opiáceos en programas globales, desde una perspectiva BIO-PSICO-SOCIAL. Por ello, son necesarios amplios recursos bio-psico-sociales para llevar a cabo estos objetivos terapéuticos.