
Amén de la archiconocida crisis y de la reciente aparición de la pandemia de la gripe porcina, en España un nuevo tema de debate inquieta a la población. Más allá de programas ideológicos de los partidos que nos representan en el Congreso de los Diputados, la cuestión de la píldora del día después y su permisividad a la hora de adquirirla en las farmacias sin prescripción médica ni límite de edad, ha generado dudas. Así lo ha anunciado hace pocos días la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, quien ha reconocido que esta medida estará disponible a partir del mes de agosto con el claro objetivo de frenar los embarazos no deseados. Pero, ¿cómo funciona realmente la píldora del día después? ¿Qué efecto genera este anticonceptivo?
La píldora del día después evita que una relación sexual acabe en un nuevo nacimiento básicamente de tres formas: impidiendo o retrasando la ovulación, impidiendo la propia fecundación, e imposibilitando que el óvulo fecundado se anide o implante en el útero. Para el Gobierno central, el argumento principal de esta medida es que cualquier mujer pueda disponer de la píldora del día después y no tenga ninguna traba ‘en caso de emergencia’. Si hacemos un riguroso ejercicio de exponer esta cuestión intentando no centrarnos en cuestiones ideológicas, éticas o religiosas de cada uno (lo cual es complicado, dicho sea de paso), el escollo principal que ha chocado diametralmente con muchos padres es, no sólo la prescripción médica, que desaparece, sino que no haya ningún tipo de restricción por edad.
Ello quiere decir que cualquier adolescente que mantenga relaciones sexuales podrá acudir a la farmacia cuando crea estar en riesgo de quedarse embarazada. Para el Gobierno se trata de una apuesta clara que no sólo rebaje los 112.000 abortos que se registraron durante 2007. Escarbando en las cifras de esos 112.000, se sabe que 6.000 afectaban directamente a menores de 18 años, y a ese colectivo de adolescentes se pretende ayudar sin poner ni una sola barrera ni obstáculo.
¿Y qué papel juegan los farmacéuticos? Según Trinidad Jiménez, no existe ningún problema con el sector, porque no se trata, asegura, de un una cuestión relacionada con la objeción de conciencia. Simplemente, las farmacias estarán obligadas a tenerlas y dispensarlas una vez que el Gobierno expedite la autorización. Sin límite de edad y sin receta pero, ¿cómo se controla su consumo reiterado? El Ministerio de Sanidad se ha asesorado gracias a un Comité de expertos y científicos en la materia quienes han asegurado que este medicamente anticonceptivo no provoca ningún tipo de efecto secundario ni contraindicación, pero que no se debe hacer un uso abusivo de la píldora del día después. ¿Cómo sabrá el Ministerio, la Conselleria, el médico de cabecera, el ginecólogo e incluso los padres si su hija menor ha consumido la píldora del día después de manera reiterada? Difícil control si no existe receta.
Por último, sería conveniente abordar, a nivel de transmisión de enfermedades y también en coste económico, una comparación con el preservativo. La píldora del día después no está financiada dentro del Sistema Nacional de Salud, aunque ahora mismo, en España, ocho Comunidades Autónomas, entre ellas Baleares, la administran de forma gratuita bajo prescripción médica. Por tanto, si la píldora del día después cuesta veinte euros y no previene ante enfermedades de transmisión sexual, sigue siendo más seguro y accesible el preservativo, cuyo coste medio supone 0,20 céntimos de euro, o sea, cien veces menos. No obstante, ambos son complementarios en caso de rotura del látex, como es obvio, para frenar y evitar el embarazo no deseado.