
Los actos de fe
Que duda cabe que las distorsiones argumentativas tienen que ver, entre otras cosas, con la subjetividad condicionada de forma determinante por la racionalidad que no la razón. Nuestras aduanas emocionales filtran una y otra vez nuestro paleolítico interior al que se subordina el mitificado libre albedrío. Últimamente, estoy asombrado porque en muchos debates donde debería de imperar la razón, predominan los actos de fe (¿creo?, ¿no creo? ¿nos permitimos creer?, ¿no nos podemos creer?)... Lo confieso es un argumento irrebatible. No hay respuesta. Ah! Yademás hay que respetarlo porque ¿hay algo más sagrado que las creencias? Los apriorismos configuran un mapa mental que es tangencial al territorio. ¡Qué bien que nos una el lenguaje de la fe! Ahora sólo falta que se comunique con un poco de caridad para que hablemos todos con la necesaria esperanza.
Ética de las responsabilidades
El ser humano no es quien dice qué es ni lo que dice que hace. Es lo que hace, lo que no hace y, sobre todo, desde dónde lo hace. Esa es la prueba del algodón. Menos bla, bla, bla y más hacer. Uno es responsable de lo que decide y de las consecuencias derivadas. Aciertas alturas de la vida las personas deberíamos pelearnos con nosotros mismos, lo mínimo posible. Sobran los exculpatorios: ‘no lo sabía’, ‘no me he dado cuenta’, ‘la culpa la tienes tú’, ‘me has manipulado’, ‘me haces sentir culpable’, etc... No sabiendo nuestra fecha de caducidad es clave ver y reflexionar sobre cómo gastamos nuestro tiempo. No podemos consumir y tragar todo. No nos respetamos si sobrepasamos nuestros límites. Ante la queja neurótica, ante la ambivalencia infantil sólo queda un camino y no es precisamente el autoengaño crónico. Por algo elegimos estar donde estamos y relacionarnos con quienes lo hacemos. Una vez descubierto que lo falso se impone, ocurre igual con la impostura y la sobreactuación. Cuando no hay confianza se instala la desconfianza, de ahí a la sospecha y a la suspicacia y por fin a la paranoia. ‘Yo soy muy bueno’, ‘los malos son los demás’, ‘fíjate lo que me hacen’, ‘no hay más ciego que el que no quiere ver’... Como dice el refrán: dime con quien vas y buena sombra te cobija. Basta ya de quejarse de manera crónica, de todas formas nadie caga perlas y estamos aquí de paso.
Urgencias
Urge optimizar el código biocultural de la eliminación de gases orgánicos para organizar mejor la democracia digestiva. Ante el overbooking de salvas orgánicas es preciso aumentar el catálogo de multas emocionales, sociales y biopsicosociales. Urge la profilaxis ante la evacuación indiscriminada y tóxica que crea una atmósfera social irrespirable. Contamina más que el estrés meteorológico. No cabe duda que el protocolo debería de aplicarse, en primer lugar, a la tribu política.
Preguntas sanitarias
¿Se ha descubierto ya quién es el responsable del fiasco informático neozelandés de urgencias de Son Dureta -1 millón de euros-? ¿Sigue contratando el Ib-Salut médicos sin el título homologado? ¿Para cuándo el censo, los hospitales y centros de salud donde desempeñen su labor? ¿Sigue aumentado la lista de espera? ¿Es verdad que hay 44.070 ciudadanos en la lista de espera de pruebas diagnósticas y de especialista? ¿No desespera al conseller la hipertrofia de la lista de espera? ¿Le ha pedido el Dr. Thomàs una entrevista a la nueva ministra de Sanidad para que aumente la injusta financiación sanitaria que sufrimos? ¿Se ha incluido en el protocolo de pacientes agitados psiquiátricos hospitalizados el personal necesario? ¿Han iniciado ya, por fin, el necesario estudio para planificar las necesidades de médicos a corto, medio y largo plazo? ¿Aqué categoría y a qué servicio van a pertenecer el personal sanitario que el Ib-Salut va a contratar para llevar a cabo la modificación horaria de la Part Forana? ¿Por qué imponen el sudoku reorganizativo en la Part Forana teniendo en contra a muchos centros de salud, a numerosos coordinadores, médicos, enfermeros y por supuesto, a CEMSATSE? ¿Para cuándo van a acometer la necesaria reorganización del saturadísimo PAC de S`Escorxador? ¿Para cuándo el obligado y coherente reset del programa electoral sanitario, Dr. Thomàs? Le recomiendo cortar, liftear y, a modo de apósitos, pegar sus nuevas iniciativas. Una vez hecho el new look, le aconsejo vuelva a difundirlo a la ciudadanía para que puedan comparar.