
La Conselleria de Salud y Consumo de Baleares pondrá en marcha este año las donaciones de riñones de donantes vivos, por lo que los profesionales del Hospital Universitario Son Dureta están trabajando en la elaboración de protocolos y de los circuitos de actuación para que esta prestación esté a disposición de los usuarios de la red sanitaria pública.
Según un comunicado, el procedimiento de las donaciones en vida es mucho más complejo que el que se produce en los casos de las muerte encefálicas y contempla un proceso en el que intervienen urólogos, psiquiatras, anestesistas y la Coordinación de Trasplantes de Son Dureta. También participa el estamento judicial, a través del Registro Civil, que ha de avalar el documento de cesión del órgano; y el Comité de Ética Asistencial del hospital.
Por otra parte, el objetivo de los profesionales sanitarios consiste en reducir los factores de riesgo con un buen control de la hipertensión y la diabetes, así como encontrar a las personas que mantienen oculta la enfermedad renal, puesto que cuanto más precoz sea la detección y la intervención terapéutica, menor será el riesgo de progresión y de la morbilidad cardiovascular asociada.
La Conselleria de Salud y Consumo está implantando el Registro Autonómico de Enfermos Renales de Baleares, un instrumento que permitirá conocer en cualquier momento la prevalencia de personas afectadas por la enfermedad renal crónica y que reciben tratamiento renal sustitutivo, mediante diálisis o trasplante renal, o en situación de prediálisis. Así, posibilitará conocer el número de personas que sufren esta enfermedad y sus características personales y clínicas.
La insuficiencia renal crónica, dado el desarrollo de sus tratamientos, es una de las patologías que de una manera más sencilla y a la vez más segura permite elaborar datos epidemiológicos válidos para el desarrollo de estudios clínicos que conduzcan a la mejora de los recursos sanitarios de Baleares y, en consecuencia, a la mejora de los tratamientos que reciben los pacientes.
Así, los estudios publicados indican que la prevalencia de la enfermedad renal crónica se sitúa en torno al 10-12% de la población adulta. Sin embargo, sólo los casos más graves necesitan diálisis o trasplante renal. Así, a final de 2008, había 482 pacientes renales que recibían sesiones de diálisis: 364 en Mallorca; 43 en Menorca y 75 en Eivissa y Formentera.
Desde el año 1989, cuando se iniciaron los trasplantes renales en las Islas, se han producido 526 intervenciones de estos tipos. Durante 2008, se extrajeron 75 riñones en todo el archipiélago, de los que 67 se generaron en el Hospital Son Dureta; dos en el Hospital Matéu Orfila de Menorca y seis en el Hospital Can Misas de Eivissa.
Por lo que se refiere a los trasplantes, durante el año pasado se realizaron 46 trasplantes de enfermos de Baleares en los hospitales propios de la red sanitaria isleña, mientras que otros 21 pacientes de las Islas serían trasplantados en hospitales de otras comunidades.