
Oposición radical a la modificación de horarios en la part forana
Una vez más, la secta gerencial se dispone a actuar. Después de algunas disposiciones pintorescas y de escaso ‘cash frontal’ (inconmensurable la que describía la metodología de la recogida del vomito) los magníficos colegas de la Primaria ya conocen el estilo y el palante (perdón, talante) de unos directivos que utilizan algunas estrategias tan ocasionalmente efectivas como, a veces, éticamente intolerables. Partiendo de un postulado fundamental, que nosotros apoyamos, como es el respeto del tiempo de descanso, están proponiendo un ‘multi sudoku’ organizativo en la part forana. Aello nos oponemos radicalmente tanto SIMEBAL como la mayor parte de los facultativos que trabajan extraordinariamente en el ámbito rural. Se están equivocando y están proponiendo una modificación de la jornada ordinaria a la cual nos opondremos, y tenemos, en este sentido, el apoyo mayoritario de los médicos. No conocemos los datos de incremento de las plantillas, y creemos que faltarán recursos. El mapa no es el territorio, y no es comparable la situación de Palma con la que acontece en la part forana en cuanto a simetría de recursos y contexto. No solo hay que hablar con los coordinadores, sino que hay que escuchar y negociar con la parte social y, sobre todo, hay que saber la opinión de los ‘toreros, que, como todo el mundo sabe, son los médicos. Es un tic recurrente del Ib Salut el hecho de tomar decisiones y luego encargar encuestas, y ahí están los ejemplos del catalán, las cuarenta mil cartillas más derivadas a Son Dureta, la firma electrónica, el exilio de 16.000 ciudadanos del Raiguer… Luego, con el falsete de la voz, proclaman, cual mantra anestesiante, que “los médicos deben implicarse en la gestión” Como dicen en mi Teruel natal, una cosa es predicar y otra dar trigo. Escuchen a sus colegas de la part forana, aprendan de sus errores previos, renuncien a la omnipotencia, sean humildes, negocien con nosotros, y verán cómo podremos solucionar el asunto sin generar más crispación. No olviden nunca que el cargo es efímero, y que en esta vida estamos de paso. Saludos.
La adolescencia, una emboscada
Alguien definió la adolescencia como una emboscada en la que sobran francotiradores. Hemos creado una disparatada cultura del perfeccionismo. Nuestras expectativas son estratosféricas: esperamos que todo sea perfecto (dientes, cuerpos, vacaciones, padres, vecinos, móviles…) y, por supuesto, queremos hijos perfectos para ponerle la guinda al pastel. El problema es que llega la realidad y descubrimos que ‘naranjas de la China’. No hay tal cosa. Igual que no hay padres perfectos. La obsesión de esa búsqueda nos atrapa y se vuelve como un bumerang contra nosotros mismos. Conjugamos el plural y nos confundimos. Se desdibuja la línea entre padres e hijos. Vamos, y nos exigimos ser superpadres, cuando la crianza de los hijos no es la fórmula 1, ni un deporte de alta competición, ni el desarrollo de productos. También alguien dijo que ser madre o padre es un viaje, pero no nos explicaron que, aparte de autovías, hay caminos, túneles, puertos como el de Sóller, que a veces nieva y que hay saber conducir en rectas y curvas, que hay que controlar el adelantamiento, y que hay que repostar continuamente gasolina. En esta tarea, hay padres que dimiten, delegan y muchos perdemos la confianza en nosotros mismos. El adolescente entra, abruptamente, en la sexualidad adulta y en los trances de las amistades y los amores. Los varones se interrogan sobre el esquema anatómico y fisiológico que se halla en vías de estructuración e integración psíquica. El interés de las mujeres se centra en el ciclo menstrual y en los efectos o alteraciones de las primeras reglas, tomando a veces actitudes totalmente extremas en relación con el propio cuerpo y su aspecto. En la fase puberal, la joven (mejor dicho, la jovenzana) tiende a no autorizarse mantener relaciones sexuales completas y suele protegerse de ellas. Un embarazo en esta fase suele desajustar y perturbar todo el proceso de reorganización genital, sexual y afectiva. ¿Se imaginan ustedes, nos imaginamos los padres, valoran los políticos, ha discurrido la I do (perdón, la Aído) y sus ex-pertos en qué medida el aborto puede significar, en la adolescencia, un factor estresante, con un alto potencial traumático? La información y la prevención son instrumentos útiles, desde el punto de vista racional, pero siempre insuficiente. En la persona humana existen otros factores que pasan por el registro inconsciente y que no se rigen por la voluntad del individuo.
Asignaturas pendientes del Ib Salut
¿Hasta cuándo el Ib Salut abusará de nuestra paciencia? Hasta ahora, cero patatero y suspenso en las siguientes cuestiones: todavía no han realizado la auditoria en la gestión informática (¿quién es el responsable del desbarajuste informático y el responsable del fiasco informático del programa neozelandés en Son Dureta, que costó un millón de euros?); todavía no han llevado a cabo la planificación de médicos a corto, medio y largo plazo, y les pillará el toro ante el déficit de médicos; todavía no han elaborado el censo de los médicos que trabajan en la red publica y privada sin título homologado, incumpliendo la normativa y las recomendaciones de la OMC; todavía la población no sabe en qué centros y hospitales trabajan dichos médicos; todavía no se aplica adecuadamente el protocolo de actuación en el paciente psiquiátrico agitado en las unidades de Psiquiatría de algunos hospitales; todavía sigue sin tenerse en cuenta que la falta de recursos humanos influye muy negativamente en la salud de los trabajadores y en la calidad del cuidado a los pacientes; todavía sigue la demagogia y la manipulación ciudadana en la hiperinflada lista de espera y en la construcción del nuevo Son Espases. Humildad y transparencia. Todavía pueden aprobar