
Expertos de la Universidad de Nottingham (Reino Unido) han descubierto que, cuando existe la amenaza de sufrir alguna enfermedad durante el embarazo, las madres dan a luz hijos menos agresivos y con un sistema inmune mejor, según aparece publicado en 'Proceedings of the Royal Society B'.
En el estudio, varios ratones hembra que estaban preñados fueron alojados junto con ratones macho infectados con 'babesia microti', un parásito que causa síntomas como la anemia. La división de las jaulas permitió que las hembras pudieran ver, oír y oler a sus vecinos infectados, pero no tocarles, para asegurar que la enfermedad no se propagara.
Los investigadores midieron el efecto de estas "señales ambientales" en la fisiología materna y en su comportamiento, junto con el comportamiento social y la respuesta inmune a la amenaza de la enfermedad en la cría adulta, y observaron un incremento de los niveles de corticosterona en el flujo sanguíneo --una hormona del estrés conocida por tener efectos en el desarrollo del feto y de los recién nacidos--, después de que estas ratonas hubieran vivido cerca de otros ratones infectados.
Según observaron los expertos, las crías de estas ratonas eran menos agresivas en edad adulta que el resto de las crías. Además, en la parte final del estudio, las otras crías --cuyas madres no habían convivido con los ratones infectados-- fueron infectadas con el parásito para comprobar si la exposición ambiental afectaba a su sistema inmune, padecían una forma más temprana y grave de dicha dolencia.
La directora de la investigación, la doctora Olivia Curno, señaló que "parece que las madres preparan a sus crías para el ambiente en el que vivirán". "Es poco probable que los ratones sean las únicas especies que posean esta fascinante habilidad, por lo que nuestro trabajo podría tener implicaciones importantes a la hora de comprender los procesos epidemiológicos y la susceptibilidad individual a padecer enfermedades en general", concluyó esta experta.