
Einstein, Newton, J. F. Kennedy, Rockefeller, Flaubert... ¿Qué tienen en común estos nombres?. Dos cosas. Una, haber triunfado, más allá de la media, más allá de la leyenda, en sus ámbitos de desarrollo personal y profesional: La ciencia, la política, las finanzas, la literatura. Otra, ser personas disléxicas.
La dislexia es un trastorno que se asocia con la dificultad con el aprendizaje de la lectura. Las personas que saben algo del fenómeno dirán que los disléxicos ven las letras mal. La cosa es más complicada, aunque lo cierto es que su principal efecto negativo es el fracaso escolar. Pueda afectar al diez o quince por ciento de los niños. Según explica la web de la asociación Dislexia y Familia (www.disfam.net) la dislexia es un trastorno de origen neurobiológico, que ocasiona gran parte de los fracasos escolares. Se manifiesta principalmente en la dificultad para ejercer la lectura y la escritura.
Las personas con dislexia pueden presentar además problemas de orientación espacial y temporal. La dislexia puede generar en ocasiones afectaciones en el desarrollo del cálculo y la lógica matemática. Hay niños disléxicos que presentan problemas a nivel motriz. Pero la dislexia es independiente de cualquier origen intelectual, cultural y emocional.
La dislexia se puede dar por tanto en una persona a pesar de tener una inteligencia adecuada y haber tenido la posibilidad de acceder a una escolarización convencional. Explican desde Disfam que, simplemente, para aprender, los niños disléxicos necesitan su “sistema Braille” particular, un método propio de aprendizaje.
Explican los expertos de esta asociación que en las escuelas la mayor parte de las materias se imparten precisamente a través de las vías de comunicación que los disléxicos tienen alteradas, como la lectura y escritura. Por ello es frecuente que todos los niños con dislexia, sufran un retraso respecto a sus compañeros.
Si no se realiza una detección del problema y un diagnóstico precoz, el niño sufrirá consecuencias muy negativas que en la mayoría de ocasiones se transforman en problemas de ansiedad, depresión, trastornos alimentarios, trastornos del sueño e incluso de baja autoestima.
Los niños que padecen este trastorno necesitan una manera diferente de aprender basada en un procedimiento que les permita visualizar las palabras para poder darles un significado. En el proceso de la lectura el disléxico confunde letras, cambia las sílabas, y sustituye unas palabras por otras. A consecuencia de ello lee sin comprender.
Cuando lee presenta repeticiones, omisiones y / o adiciones de letras o palabras. Al realizar actividades de lecto-escritura se queja de sentir o percibir movimientos que en realidad no existen. Y parece que tiene problemas de visión y/o audición, aunque los exámenes médicos no lo confirman.
Sin embargo, señalan los expertos de Disfam, el disléxico sorprende por su agudeza visual y por su capacidad de observación, o por el contrario, carece de la percepción profunda y de la visión periférica. Todos estos elementos pueden ser detectados por los padres para comenzar a sospechar que hay un problema.
Los disléxicos tienen problemas en la escritura y en el copiado: hace inversiones, omisiones, adiciones y/o sustituciones de letras y palabras. A menudo la escritura varía, pudiendo llegar a ser ilegible en algunos momentos. Su ortografía es fonética e inconstante, cometiendo a menudo errores ortográficos.
Llama la atención en estos escolares que la manera que tienen de tomar el lápiz es diferente, haciendo demasiada presión sobre el papel. Los disléxicos padecen problemas de coordinación psicomotriz. Las etapas del desarrollo como gatear y caminar se cubrieron en estos niños antes o más tarde de lo habitual.
El disléxico, a menudo presenta dificultades en las habilidades motoras finas/gruesas (atarse los cordones, patinar, montar en bicicleta...). Mantiene mal el equilibrio. Presenta dificultades de coordinación, tosquedad en los juegos de pelota, juegos en equipo, etcétera. Se marea fácilmente con algunos movimientos.
Puede ser ambidiestro y con frecuencia confunde izquierda / derecha y arriba / abajo. El niños disléxico puede contar haciendo uso de sus dedos u otros trucos para trabajar las matemáticas. Se defiende con la mecánica de las operaciones aritméticas, pero no comprende los problemas. Le cuesta manejarse con el dinero.
Tiene dificultades para aprender a manejar el reloj, controlar su tiempo, y entender las tareas secuenciales. El disléxico, para comprender, usa principalmente imágenes, iconos y sentimientos, más que sonidos y palabras. Tiene poco diálogo interno. Tiene, sin embargo, una excelente memoria a largo plazo.
Pero presenta mala memoria para lo aprendido el día anterior, al igual que para secuencias, hechos e información que no ha experimentado. Tiene un oído muy fino. Escucha cosas que a menudo a los demás pasarían desapercibidas. Tal vez por ello se distrae fácilmente con los sonidos.
El disléxico habla con frases entrecortadas, dejando oraciones incompletas. No pronuncia bien palabras largas, se come artículos y tartamudea cuando está estresado. Es muy propenso a infecciones de oído. Es sensible a ciertas comidas, aditivos y productos químicos. Tiene un sueño muy profundo o muy ligero.
El disléxico es extremadamente desordenado u ordenado compulsivo. Tiene un fuerte sentido de la justicia y es perfeccionista. Es emocionalmente sensible. Presenta cambios bruscos de humor.
Tiene una mayor capacidad y sensibilidad para percibir el entorno. Tiene una intuición rápida. Es curioso y creativo.
Hola me parece bueno tu articulo en relacion a la dislexia, creo que se quedaa un poco corto en la explicacion de la confucion en ll simetria de las letras y hablas poco del calculo que tambien se encuentra alterado en los pacientes dislexicos, pero en general es un articulo muy bien trabajado, sin embargo, me gustaria que explicaras la diferencia entra un niño dislexico y uno con retardo de la lectoescritura gnosico-praxico de Azcaga.
Gracias
Me sorprende este articulo por su calidad, claridad y profundidad.
Como padre hecho en falta una critica merecida a la administración y del SISTEMA EDUCATIVO (directores, maestros, etc..), pues no hacen nada y cuando lo hacen, lo hacen mal casi siempre.
Hay una regulación escasa, poco clara y dispersa respecto a como afrontar las DEAs (DificultadEs Especifiacas de Aprendizaje) ante esta falta de apoyo, cae sobre las familias en solitario, y muchas veces con la escuela en contra, la deteccion e intervención en l@s chic@s dislexic@s.
En otros paises de nuestro entorno la cuestion es muy diferente, con apoyos reales desde infantil hasta y en la universidad.
HOLA COMPREDER LO QUE ME PASABA NO FUE FACIL TUBO QUE PASARA MUCHO TIEMPO Y DESCUBRILO POR MI CUENTA FUI MUSICO PROFESIONAL DESTACANDO EN ESTA PROFESION DESDE MUY JOVEN SOBRE LOS 7 AÑOS COMENSARON MIS ANDANZAS EN LA MUSICA Y MUY BIEN SOLFEO TEORIA MUSICAL TODO PERFECTO PERO LA IMPOSIBILIDAD DE UNA CORECTA ESCRITURA ME HISO FRACASAR EN LA ESCUELA NO COMPRENDIA COMO A OTROS LES RESULTABA TAN FACIL ESO Y A MI TAN DIFICIL CRESI Y TERMINE ALGUNOS ESTUDIOS DE MUSICA E INGRESE EN LAS FUERZAS ARMADAS COMO MUSICO FUI EL NUMERO1 DE MI PROMOCION PERO EN LOS EXAMENES DE CULTURA GENERAL LO PASABA FATAL INTENTANDO BUSCAR LAS PALABRAS DONDE PODIA POSTERS CARTELES O DE DONDE PUDIERA COPIARLAS ASI CONSEGUI SUPERALOS LUEGO INGRESE EN LA ORQUESTA SINFONICA DE EUSCADI COMO SOLISTA DE MI ESPECIALIDAD MUSICAL LA CUAL NO DIGO PARA CONSERVAR EL ANONIMATO YO SOY DISLEXICO PERO NO INCULTO NI ANALFABETO Y CONSEGUI DESTACAR EN LA MUSICA
MI HIJA MENOR DE 4 AÑOS DESDE QUE EMPEZO A HABLAR CONFUNDE LOS TERMINOS,FRIO,CALOR ,ARRIBA,ABAJO,DIA Y NOCHE ETC....
TAMBIEN A LA HORA DE ESCRIBIR SU NOMBRE (ALBA) LO ESCRIBE CON ALTERACION EN EL ORDER DE SUS LETRAS (ABLA,BALA,ABAL).QUISIERA SABER SI DEBO DE PREOCUPARME O SIMPLEMENTE ESTA PASADO POR UNA ETAPA DE APRENDIZAGE.
Tots els dislètics, estan amparats per la llei. Però la llei s'ha de cumplir, quin exemple donam als nostres estudiants quan veuen que l'atenció a la diversitat per molts dells encara no es un dret sino un privilegi, allà hon quasi tots els dislètics depenen de la bona voluntat dels mestres i normalment no es carectaritzen per aquest bon sentiment.