
Baleares registra cada año 1.700 nuevos diagnósticos. Es este un dato especialmente procupante teniendo en cuenta que el 55 por ciento de los afectados queda con algún tipo de discapacidad, mientras el veinte por ciento pasa a convertirse en una persona totalmente dependiente.
Según los datos facilitados por la empresa pública Gestión Sanitaria de Mallorca (Gesma) los pacientes con ictus son, frecuentemente, enfermos con patologías asociadas que no cuentan, además, con el necesario apoyo familiar ni social. Asimismo, estos pacientes viven una realidad "brutalmente chocante", según Gesma, ya que pasan de ser totalmente autónomos para las actividades de la vida diaria a sufrir algún grado de dependencia.
Tal y como apuntó Gesma, una vez recibida la primera atención en urgencias y en los hospitales de agudos a través de sus servicios de Neurología, la atención sanitaria dispone de otro recurso asistencial, como es la Unidad de Media Estancia del Hospital General de Palma, que coordina el doctor Antoni Truyols. El principal objetivo de la Unidad es la rehabilitación integral del enfermo, tanto físicamente como desde una vertiente psicológica y emocional, con el fin de reinsertarlo a su entorno en las mejores condiciones posibles y con el máximo nivel de autonomía posible.
En estos casos, el apoyo psicológico es fundamental, puesto que los pacientes que sufren ictus y sus familias "se hunden emocionalmente" por la pérdida repentina de las capacidades funcionales del enfermo y lo que ello supone para su día a día. El equipo de Gesma lleva a cabo un trabajo de carácter interdisciplinar, ya que cada profesional pone en común la labor que desarrolla con el resto de componentes del grupo para de esta manera realizar una evaluación integral de la situación del enfermo.
Uno de los aspectos más inquietantes de esta patología es el desconocimiento que existe sobre sus síntomas y sus efectos. De hecho, una encuesta telefónica realizada en España, reveló que apenas el 10 por ciento de los entrevistados tenían algún tipo de noción acerca de la sintomatología del ictus y de la imperiosa necesidad de acudir urgentemente al hospital en cuanto estas señales de aviso se manifiestan. Precisamente, el próximo 21 de noviembre se conmemorará el Día Mundial del Ictus, acontecimiento que Gesma aprovechará para organizar unas jornadas en el Hospital General que servirán para divulgar información acerca de los signos de alarma de la dolencia, las medidas de prevención y las estrategias de rehabilitación.