
Un logro más de SIMEBAL
Siempre nos opusimos a que el periodo MIR no computara como servicios prestados en la implantación de la carrera profesional (entre las tres mejores del Estado español). De hecho, nuestros servicios jurídicos ya teníanmuy avanzado el recurso para intentar solucionar en los juzgados semejante despropósito e injusticia. De hecho, el actual conseller tiene el nivel cuatro de carrera, habiéndosele computado el periodo de residencia. Al principio, algunos directivos del Ib Salut escenificaron un sainete confuso con el tema MIR. Alguno sostenía que quien no lo había incluido inicialmente al pedir la carrera ahora ya no tenía opción para hacerlo. Evidentemente era tan irracional y tan perverso (ya que inicialmente la Administración del anterior gobierno no lo computaba y lo excluía) que tenían que repensarlo, y por fin se ha impuesto el sentido común y la cordura. Ahora bien es justo reconocer que SIMEBAL ha insistido una y otra vez en todos los foros, negociaciones y junta de personal en que el MIR fuera valorado como toca. Además, argumentábamos que al señor conseller se lo han computado, y no hacerlo a sus colegas sería discriminatorio, sectario, injusto y motivo de nuevos desencuentros. Por ahí no pasábamos. Pues bien, los ‘idus’ de otoño nos han sido propicios y van a abrir un nuevo plazo de repesca. Una vez más, y van muchas, SIMEBAL lucha por los intereses de los colegas. Ahora nuestro nuevo objetivo es que se establezcan las mesas y comisiones correspondientes para los aumentos de nivel, el seguimiento de los acuerdos de la huelga., la comisión de seguimiento de los MIR… ¡Ah!, y sobre todo la OPE, que parece que va por buen camino. ¿El catalán? Por supuesto, mérito, pero no requisito.
Auge del narcisismo
El narcisista queda atrapado en su imagen. El mismo se convierte en su propio mundo y a su vez cree que el mundo entero es él. La conducta narcisista no está motivada por los sentimientos. Los narcisistas minimizan las emociones, su objetivo es ser ‘fríos’.Ya saben aquel dicho de que en el entierro quieren ser el muerto, en la boda el novio…. Muestran una falta de preocupación por los demás. De ahí que en los contextos en los que se mueven, si tienen poder a su alcance, se cargan a todo el mundo. Dejan rastro. Aveces lo aderezan con cierta sobredosis paranoide (‘o estas conmigo o contra mí’). Aman su imagen, y aborrecen su yo real. De puertas para dentro actúan de manera cruel, explotadora, sádica o destructiva con otras personas, porque son insensibles al sufrimiento y los sentimientos de los demás. No les funciona la resonancia empática. ¿Comprenden por qué es tan peligroso que tengan poder ?¿No es esta crisis el resultado de una secta de seudo líderes, directivos y políticos inflados y hartos de la droga egocéntrica y narcisista? Nunca tienen bastante, les aterra perder, y sobre todo la invisibilidad. Nunca aceptarán que su madre conoció antes a su padre que a ellos. Son los grandes timadores del momento. Una imagen no tiene validez, no resuelve su compulsión por la mentira y sus déficits de lealtad, honestidad e integridad. Su sentimiento de inferioridad es tan abrumador que niegan sus orígenes y a los de su ‘sangre’. Mienten sin escrúpulos y sin sentirse culpables. Demoledor, ¿verdad? Nuestra estrategia: poner límite, luchar por nuestra dignidad y respetarnos a nosotros mismos. No nos manipulan, salvo que sea con nuestro consentimiento. Acuérdense.El tsunami de las agresiones en el contexto sanitario
No dramatizo. Las cifras que conocemos solo son un flash, la punta del iceberg de un fenómeno que ataca el pilar más importante del Estado del Bienestar, que es la salud. Agredir al personal sanitario y no sanitario es una agresión a la propia sociedad y a uno de sus valores más importante. La conselleria deberá reflexionar sobre por qué en Son Llàtzer y en otros centros de Atención Primaria las agresiones aumentan cada día más. Es la empresa, es decir, ellos quien tiene la responsabilidad de garantizar la seguridad de su personal y de las instalaciones. ¿No es alarma social que el magnifico hospital de Son Llatzer soporte una agresión semanal ?¿Qué ha estado haciendo hasta ahora la conselleria?. ¿Cómo se puede relativizar este fenómeno con el argumento de que en la mayor parte de los actos médicos no existe violencia? Aquí no cabe la ambigüedad, la neutralidad y, mucho menos, la pasividad, el nihilismo y el tancredismo. Ellos saben que las agresiones psicológicas que faltan al respeto al medico, enfermeros, auxiliares... están a la orden del día. Saben que apenas se denuncian y saben que los profesionales no lo hacemos, en parte, porque tenemos la convicción y la certeza que no les pasa nada a los agresores. La conselleria, que se gasta muchos euros en publicidad, debería recordarles a los usuarios sus derechos, pero también sus deberes. Es un tema de responsabilidad y de autoestima que el medico denuncie cualquier tipo de agresión: conoceremos la dimensión real del problema, evitaremos nuestro ‘burnout’ y no podrán negar la contundencia de las cifras. La agresión es un delito, pues bien , que exista proporcionalidad con las penas y las multas. Al agresor no hay que negarle la asistencia, pero sí condenarle a la deportación sanitaria al centro más alejado de su domicilio, y todos los facultativos deben negarse a intervenir en cualquier acto medico en el que la conducta del paciente (a excepción de las patologías mentales ) interfiera con la relación medico-paciente. Desde SIMEBAL no pasaremos ni una, y esperamos que la conselleria esté a la altura de las circunstancias. Es decir, que adopte medidas de seguridad, pasivas y activas, y lo haga de manera inmediata. La sociedad debe estigmatizar el primitivismo de los ciudadanos agresores. Eso también ayudará.