El PP en el Ayuntamiento de Eivissa advirtió hoy del alto riesgo para la salud pública que podría derivarse de los vertidos fecales producidos en los últimos días en la Platja de Figueretes. Los 'populares' indicaron que, además de la "deplorable imagen turística", acuciada por la suciedad y el mal olor de la ciudad que se está transmitiendo en plena temporada turística, estas "aguas negras" podrían ser un importante foco de enfermedades infecciosas, con un elevadísimo riesgo de contagio para los turistas y residentes.
Ante esta situación, el Grupo Municipal Popular solicitó al equipo de gobierno de Vila una copia del informe sobre el vertido emitido por la Concejalía de Medio Ambiente del Consistorio ibicenco, así como sobre las medidas que se van a adoptar de manera urgente, "ya que no se trata de la primera ocasión en que estos vertidos se producen en este mismo punto", según arguyó el concejal Adrián Trejo.
Paralelamente, los 'populares' exigieron que se redacte un informe de riesgos para la Salud Pública derivados de estos vertidos y que se realicen análisis bioquímicos y microbiológicos de la arena sobre la que se encontraron, "ya que la resolución practicada ha sido simplemente para cubrir la mancha".
Trejo subrayó el "importante riesgo de contagio" derivado de estas 'aguas negras', ya que contienen microorganismos patogénicos que son causa de enfermedades como tuberculosis, hepatitis, diarreas, 'enfermedad del legionario' o malaria, entre otras, "pudiendo llegar a provocar un auténtico problema de Salud Pública y Comunitaria en el municipio".
Los 'populares' denunciaron así "la incapacidad del actual equipo de Gobierno para mantener en óptimas condiciones la escasa extensión de zona de playa del municipio, que sólo dispone de tres arenales".
Por su parte, el Ayuntamientos de Eivissa respondió a estas acusaciones afirmando que el vertido al que hace referencia la oposición responde a aguas pluviales procedentes de las duchas y de la piscina de un edificio que han provocado un charco de agua sobre la arena.
El ejecutivo de Vila agregó que para su control la Policía ha instalado una valla en la zona afectada, a la espera de su absorción, aunque subrayó "que en ningún caso procede de la red de fecales por lo que carece de riesgos para la salud pública".
En un comunicado, el Consistorio apuntó que será esta noche cuando los operarios de limpieza devuelvan esta zona a su estado natural, causa por la que lamentaron la creación de "alarmas injustificadas por parte del PP que pueden afectar a la afluencia de turistas en plena temporada turística".