El impacto de los humos contaminantes de los barcos cuando navegan o cuando generan electricidad en los puertos influye negativamente en la calidad del aire de las zonas costeras, según una investigación científica realizada por químicos de la Universidad de San Diego (California, Estados Unidos), publicada por el semanario científico 'Proceedings of de National Academy of Sciences'.
El trabajo revela que el impacto de los gases, que queman altas cantidades de sulfuro de fuel, puede ser sustancial y que las partículas ricas en sulfuro impactan de forma particular en el aire, lo que puede convertirse en peligroso para la salud humana.
Estos resultados tienen una significación especial para el estado estadounidense de California, donde a partir del próximo mes de julio, todos los buques de carga y cruceros que naveguen hacia los puertos de esa jurisdicción tendrán que limpiar sus tanques de combustible quemado al menos a 24 millas de la costa. También existen normativas internacionales similares con el fin de reducir los gases sucios de los barcos antes de 2015 (plazo límite).
Según la publicación, nadie conoce el impacto actual de los humos de las embarcaciones mientras que las regulaciones existentes tratan de minimizar los daños potenciales de los humos contaminantes de los barcos sobre la salud humana y el medio ambiente --a los que algunos investigadores consideran responsables de la muerte de unas 60.000 personas en todo el mundo y, sólo en Estados Unidos, daños a su economía de 500 millones de dólares anuales (cerca de 340 millones de euros)--. La razón es que hasta ahora los expertos en calidad del aire han sido incapaces de cuantificar la contribución específica de esos gases a la contaminación de las ciudades costeras.
El decano de la división de Ciencias Físicas y profesor de bioquímica de la Universidad californiana de San Diego, Mark Thiemens, que lideró la investigación, dijo que se trata del primer estudio que "muestra la contribución de los barcos a lanzar finas partículas a la atmósfera" y muestra cómo los buques y cruceros carecen de regulación en materia de contaminación del aire.
"Lo que queríamos averiguar era la contribución de los barcos a la contaminación del aire en San Diego y nos encontramos con esta sorpresa, porque nadie esperaba que la aportación de las embarcaciones de sulfuro sólido rico en partículas, llamado sulfato primario, fuera tan elevado, añadió.
Por su parte, el coautor del documento, el investigador Gerardo Domínguez, explicó que la importancia del sulfato primario es "normalmente ignorado" en los estudios de impacto de las emisiones de barcos al aire, porque "menos del siete por ciento de todo el sulfuro emitido por los barcos se encuentra en las partículas de sulfato primario". En este sentido, señaló que los resultados de esta investigación científica sugieren que los componentes de las emisiones de barcos "no deberían ser ignorados en el futuro" pues, al conocer la cantidad de sulfato procedente de los barcos que se emite al aire, también permitirá entender mejor lo que sucede con el otro 93 por ciento del sulfuro restante emitido por las embarcaciones.