
Los anticuerpos de los supervivientes de la pandemia de gripe de 1918, conocida como 'gripe española', la peor de la historia, aún protegen contra el virus altamente mortal, según publica en su último número la revista 'Nature'.
Los descubrimientos de un equipo de expertos en gripe y sistema inmunológico sugieren nuevas y mejores formas de combatir el virus, especialmente las nuevas cepas pandémicas que emergen y se divulgan, antes de que pueda crearse una vacuna.
Estos superivientes, de entre 91 y 101 años, atravesaron la pandemia cuando eran niños. Sus sistemas inmunológicos aún tienen el virus en la memoria y pueden producir proteínas llamadas anticuerpos que matan la cepa de la gripe de 1918 con sorprendente eficacia, informaron los investigadores.
"Fue muy sorprendente que estos sujetos aún tuvieran células en su sangre tanto tiempo después", dijo el doctor James Crowe, de la Universidad Vanderbilt de Tennessee, quien dirigió el estudio.
Los anticuerpos también protegieron a ratones del virus de 1918, que se propagó por todo el mundo al final de la Primera Guerra Mundial y mató entre 50 y 100 millones de personas, dijo el equipo de Crowe.
"Los anticuerpos que aislamos son anticuerpos impresionantes. Se aferran muy bien al virus y virtualmente no lo sueltan nunca --dijo Crowe en una entrevista telefónica--. Eso les permite matar al virus de 1918 con una potencia extrema, lo que significa que se necesita una pequeña cantidad del anticuerpo".
El cuerpo humano tiene dos sistemas para combatir invasores como bacterias y virus. Un sistema usa las llamadas células T y otro emplea células B, producidas en la médula espinal, que en respuesta generan anticuerpos para identificar y atacar a los invasores.
Crowe dijo que ahora será importante analizar a otras personas que tuvieron gripe para ver si sus respuestas inmunológicas son tan fuertes. "La creencia es que la primera gripe que aparece en la vida es frente a la cual se tiene una mejor inmunidad", dijo.