
La Unidad de Radiología de Son Llàtzer ha ampliado su cartera de servicios con un aparato de última generación, un TAC multidetector de 64 cortes, que permite hacer estudios más rápidos y de alta resolución y permite a la vez diagnosticar enfermedades en una fase muy precoz.
El nuevo TAC de última generación, que se ha empezado a usar durante las últimas semanas, ayuda en el diagnóstico de pacientes con todo tipo de patologías, principalmente coronarias, neurológicas, vasculares o digestivas. En los casos de las intervenciones quirúrgicas, el estudio hecho con el aparato ofrece tanta información que la posterior reconstrucción de la imagen hace que la operación se lleve a cabo con un conocimiento muy preciso de la situación y de las dimensiones de la patología.
El Govern explicó que este TAC tiene un valor de predicción negativa muy alto en los casos de enfermedades coronarias, lo cual significa que casi nunca se producen falsos negativos; es decir, cuando el diagnóstico concluye que no hay lesión, esta afirmación es verdadera en el 95 por ciento de los casos.
De esta manera, la jefa del Servicio de Radiología del Hospital de Son Llàtzer, Carmen Martínez, explicó que los estudios hechos con este TAC requieren en algunos casos una estrecha colaboración con los médicos de las diferentes especialidades, por lo que se ha creado un grupo de trabajo en el que participan radiólogos y cardiólogos para analizar los casos y decidir qué pacientes con dolores torácicos atípicos deben ser sometidos a un cateterismo o si se les puede hacer, como primera opción, el estudio mediante el TAC de 64 cortes.
Asimismo, el uso de esta técnica es también muy ventajosa para los pacientes inestables, generalmente procedentes del Servicio de Urgencias y de la Unidad de Cuidados Intensivos. "Los pacientes están menos tiempo en la sala que cuando la prueba se hace con un TAC convencional; además, el estudio se puede realizar de cuerpo entero y no hace falta radiografiar por partes y, así, con una sola prueba se puede conocer rápidamente la localización de las lesiones graves", explicó Martínez.
El TAC, que también se conoce con el nombre de escáner, es un método de diagnóstico no invasivo que utiliza radiaciones ionizantes (rayos X), aun cuando los protocolos de estudio se hacen con la mínima dosis de radiación para el paciente. Los médicos radiólogos y los técnicos especialistas del Hospital aseguran la utilización correcta del aparato para evitar pruebas y radiación innecesarias.
Este sistema de diagnóstico se utiliza desde comienzo de los años 80 para estudiar cualquier parte del cuerpo, a pesar de que la revolución tecnológica del método se ha producido con los TAC de 64 cortes, que permiten el diagnóstico de enfermedades en una fase muy precoz.
A la hora de hacer el TACO, el paciente se coloca dentro de un aparato (no produce claustrofobia) que dispone de un tubo que gira a gran velocidad con múltiples detectores en su circunferencia. La mesa sobre la cual yace el paciente avanza progresivamente mientras se aplica la radiación. Durante 2007, se hicieron en Son Llàtzer 10.389 pruebas con el TAC y se espera que este año se cierre el ejercicio con un total de 11.200.