Y para finalizar nuestra entrega quincenal de la Antesala, no se nos caen los anillos al reconocer que no todos los departamentos de la Conselleria de Salut están hechos unos zorros. Algunos de ellos funcionan de manera más que plausible, y este es el caso de la Fundació Mateu Orfila. Bajo la dirección de su nuevo presidente, el doctor Antoni Russiñol, esta entidad dedicada a potenciar los proyectos científicos y de investigación en Baleares está cumpliendo excelentemente sus expectativas. En una Comunidad Autónoma cuyas aportaciones en el terreno de la investigación se hallan a números rojos, la fundación está contribuyendo, al menos, a paliar tan lamentable situación. La labor que tienen por delante el doctor Russiñol y su equipo no resulta, ni mucho menos, sencilla, pero la están acometiendo con dinamismo y valentía, y cabe felicitarles por ello.