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La variedad de bebidas incrementa en un 50% la ingesta de líquidos y previne el riesgo de deshidratación

La variedad de bebidas incrementa en un 50% la ingesta de líquidos y previne el riesgo de deshidratación
E.P.

La variedad y el sabor de bebidas, son dos factores que ayudan a mantener un correcto nivel de hidratación. Así lo confirma el estudio realizado por la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM) y presentado por la comunidad científica en la Jornada sobre la importancia de la hidratación y su papel en la salud que organiza en Zaragoza la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), en el marco de los actos de la Exposición Universal.

El “Estudio Comparativo de Diferentes procedimientos de Hidratación”*, elaborado por la Cátedra de Fisiología del Ejercicio de la UCAM (Universidad Católica San Antonio de Murcia, concluye que el consumo de líquidos es un 50% mayor cuando se dispone de diversidad de bebidas, por lo que disminuye la pérdida de peso corporal, indicativo de un estado de deshidratación. Además, cuando las bebidas tienen sabor, el consumo se incrementa en un 32%. Esto viene a corroborar las recomendaciones de los especialistas que señalan que, además de ingerir alimentos ricos en agua (frutas, verduras), variar el consumo de bebidas incluyendo agua, refrescos, zumos, etc. y evitar las bebidas alcohólicas facilita una óptima hidratación.

El objetivo del estudio fue valorar la capacidad de hidratarse adecuadamente, en condiciones de calor y humedad alta, en función de diversas estrategias basadas en ingerir distintos tipos de bebidas con diferentes sabores y condiciones de palatabilidad.

La muestra seleccionada siguió los criterios habituales en estudios sobre hidratación, es decir, un grupo homogéneo de personas que practican deporte, de modo que se les pueda someter a situaciones de riesgo de sufrir una deshidratación, como son la actividad física, el calor y la humedad. Estas condiciones ambientales son equiparables a las que se pueden dar en España durante este verano. En total, se contó con 26 corredores de fondo varones con una edad media de 34 años y un entrenamiento moderado (deporte de mantenimiento).

Con la finalidad de valorar la capacidad de hidratarse adecuadamente, los participantes se sometieron a cuatro pruebas de esfuerzo con ergómetro de cinta continuada, utilizando diversas modalidades de hidratación: la primera prueba con agua, la segunda con bebidas de sabor y, una tercera, utilizando bebidas con sabor más agua.

Según las conclusiones aportadas por el equipo investigador, el sabor favorece una mayor ingesta de líquidos y con ello alcanzar un óptimo estado de hidratación. Asimismo, los sujetos estudiados bebieron más en aquellas pruebas en las que disponían de una mayor variedad de bebidas, lo que hizo disminuir la pérdida de peso provocada por la deshidratación al tiempo que también disminuyó el consumo de líquidos en las 24 horas posteriores a la prueba de esfuerzo realizada en el laboratorio. Los autores de este estudio, miembros de la Cátedra de Fisiología del Ejercicio de la UCAM, dirigida por el Dr. José Antonio Villegas García, son los doctores José Javier López Román (coordinador), Ana Belén Martínez Gonzálvez y Antonio Luque Rubia.

La deshidratación, un riesgo para la salud

La deshidratación supone un grave riesgo para la salud ya que una mínima pérdida de líquidos repercute en el funcionamiento del organismo. Entre otras cosas, puede provocar cansancio, dolor de cabeza, dificultad de concentración y malestar general. Además puede afectar negativamente a las funciones físicas y mentales y es un factor que contribuye a empeorar algunas enfermedades. Para evitarlo es necesario beber una media de 2,5 litros diarios aunque, dependiendo del calor, la humedad o el nivel de actividad física, estas necesidades se pueden multiplicar.

Además, existen grupos de población que corren más riesgo de sufrir una deshidratación como son aquellos que pasan mucho tiempo expuestos al calor, que practican actividad física o que, fisiológicamente, son más vulnerables a sus consecuencias: ancianos, deportistas, profesionales que están al aire libre (obreros de la construcción, personal de mantenimiento urbano, comerciales, pescadores, agricultores, etc.) embarazadas, niños, personas enfermas, etc.

Beber antes de tener sed

Para evitar sufrir las consecuencias de una deshidratación, es necesario beber antes de tener sed, ya que cuando aparece esta señal se ha perdido un 1% de líquido corporal por lo que existe un cierto grado de deshidratación. Esto es especialmente importante en el caso de las mayores o los deportistas. Así, con la edad, el mecanismo de regulación térmica se deteriora y disminuye la sed, por eso a las personas mayores les cuesta beber lo necesario. Igualmente, al practicar algún tipo de deporte o actividad física, el esfuerzo y las grandes pérdidas a través del sudor pueden hacer desaparecer la sensación de sed, por lo que se recomienda beber antes, durante y después de la práctica deportiva.

Por otra parte, también en el caso de los deportistas, la falta de líquidos puede aumentar la fatiga y bajar el rendimiento. Por ello, un buen consejo es el de pesarse antes y después de realizar ejercicio e ingerir una cantidad de líquido igual a 1,5 veces el peso perdido.

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