
El titulo del presente artículo es toda una declaración de intenciones. Pretende dejar claro un punto importante y despejar de una vez una duda que, viendo las informaciones de los medios de comunicación, nos asalta de vez en cuando: “Me está fallando la memoria. Debo tener un principio de Alzheimer”. La respuesta es clara y contundente: en principio no tiene por qué ser Alzheimer. El problema no es no saber dónde está la llave de la casa, sino tener en la mano la llave y no saber qué es lo que tenemos en la mano y/o para qué sirve: esto es realmente una demencia. Acontinuación voy a describir, de forma muy resumida, qué es una demencia, qué es el Alzheimer y, fundamentalmente, qué es la memoria y por qué falla.
Una demencia es una pérdida progresiva de la capacidad intelectual y de la personalidad que se debe a una enfermedad neurológica (del cerebro). La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad del cerebro, progresiva y por el momento sin curación, que afecta primero a la comunicación entre las distintas células del cerebro, y después produce su muerte. O sea, una enfermedad del cerebro que provoca una demencia. Que no haya curación no quiere decir que no pueda tratarse y frenar su desarrollo.
Es decir, todos los enfermos de Alzheimer tienen demencia, pero no todas las demencias son Alzheimer. La enfermedad de Alzheimer suele manifestarse al principio por presentar problemas de memoria. Ello ocurre en la mayoría de las ocasiones, pero no siempre es así. Ytener problemas de memoria, ya he dicho que no siempre es tener Alzheimer.
La memoria es algo tan sencillo y tan complicado como registrar, retener y recordar. Como si fuéramos una cámara de video, grabamos lo que pasa a nuestro alrededor (registrar), lo archivamos de forma organizada (retener) y lo volvemos a pasar en nuestra pantalla mental cuando nos es necesario (recordar).
Cada uno de estos pasos tiene sus propios condicionantes, y un fallo en cualquiera de estos pasos conduce a la aparición de un problema de memoria. Problema de memoria que no tiene por qué ser necesariamente debida a una alteración neurológica. Factores como la atención, el estado de ánimo, preocupaciones varias… pueden provocar problemas a la hora de llevar a cabo cualquiera de los pasos mencionados. Al mismo tiempo, una vista y oído adecuados o correctamente corregidos son imprescindibles para una buena memoria.
Además, olvidar es necesario. Nuestro cerebro necesita espacio para lo que realmente necesitamos, por lo que tiende a eliminar aquello que sobra o, en ocasiones, es molesto para la persona (olvido de acontecimientos traumáticos).
Ysi olvidamos, si nuestra memoria falla, es porque:
· Se produce un debilitamiento de la información con el paso del tiempo.
· Estamos distraídos y aquello que nos preocupa nos despista y nos aleja de lo que tenemos que recordar de nuestra atención.
· Nos cuesta encontrar la información que buscamos y luego aparece cuando ya no estamos preocupados en la búsqueda.
Hay que estar atentos, pues, a qué es lo que olvidamos, qué nos cuesta recordar, cómo nos encontramos a la hora de trabajar con nuestra memoria.Todo ello nos indicará, de alguna forma, qué es lo que ocurre. Si los problemas de memoria persisten, van más allá de ser unos despistes ocasionales y producen malestar importante u ocasionan problemas en el transcurso de la vida cotidiana, es el momento de acudir a un equipo de especialistas para que se lleve a cabo un diagnostico amplio y completo del problema.
Solo un equipo de especialistas (neurólogo, neuropsicólogo) será capaz de responder a la pregunta que nos hacíamos al principio.