
Uno de cada cuatro pacientes afectados por incontinencia urinaria no acude al médico para poner remedio a esta dolencia, según un estudio coordinado por el médico de Atención Primaria de Tordota (La Coruña), el doctor José María Dios Diz, y patrocinado por el Instituto Indas.
El estudio, que ha analizado la prevalencia y los tipos de incontinencia más frecuentes en base a las respuestas de 2.143 personas de mayores de 40 años, demuestra que un 26,84 por ciento de los hombres mayores de 39 años padecen esta dolencia, frente al 36,01 por ciento de las mujeres. En menores de 65 años afecta al 25 por ciento de la población; entre los 65 y los 74 años la padecen casi el 30 por ciento, y supera el 40 por ciento de afectados en personas mayores de 74 años.
Asimismo, en todos los grupos de edad, tanto en hombres como mujeres la incontinencia urinaria más frecuente es la de tipo mixto, aquella que comparte rasgos de la incontinencia de urgencia, la vejiga hiperactiva y la incontinencia de esfuerzo, que produce escapes involuntarios al reír, toser o mover objetos.
Alrededor de la mitad de los pacientes estudiados sufre escapes involuntarios de orina a diario, mientras que el 75 por ciento afirma que utiliza absorbentes casi todos los días. Entre los que usan absorbentes, el 35 por ciento tiene problemas de irritaciones, ulceraciones o sensación de incomodidad a causa de su uso y el 25 por ciento reconoce que sus problemas de incontinencia le han causado infecciones de orina.
Además, el 25 por ciento de los afectados reconoce que les impide realizar esfuerzos, algunos tan sencillos como mover objetos o hacer paseos largos; el 22 considera que es un obstáculo para viajar, y para el 18 les coarta a la hora de acudir a actividades de ocio, como ir al cine o al teatro.
LO CONSIDERAN SIN IMPORTANCIA.En cuanto a las razones por las se tiende a ocultar su enfermedad, entre otras, lo pacientes consideran que es un problema de salud sin importancia, que es consecuencia inevitable del paso de los años, piensan que carece de solución y les causa un sentimiento de vergüenza. Sin embargo, según el doctor Dios Diz, "a lo largo de la vida es fácil que todo el mundo sufra un episodio" que pueda entrar en la definición de incontinencia.
Para el doctor Dios Diz esta situación es consecuencia tanto de la falta de comunicación de los pacientes como del escaso interés de los sanitarios. "Sólo cuatro minutos bastan para que el médico de primaria sepa si un paciente sufre incontinencia urinaria, de qué tipo e instaure un tratamiento o, en su caso, derive al especialista", destacó.
Este estudio, que se enmarca dentro de las actividades del Instituto Indas y del Programa ConfortPad, tiene como objetivo fijar las necesidades y niveles de calidad de vida de estos pacientes, la repercusión sobre sus cuidadores y familias, en una patología que llega a limitar su autonomía y vida social.