Posiblemente deberíamos consultar la siguiente cuestión con un geólogo, pero todos los indicios apuntan a que la denominada ‘roca humana’ de Son Llàtzer se está fragmentando, y que el número de fallas es, de cada día, más cuantioso. Ya nos hemos referido a esta peculiar ‘roca’ en otros comentarios de la Antesala. Desde su designación como jefe de sección de Son Llàtzer, su principal y, de hecho, única finalidad ha consistido en hacer la vida imposible a los profesionales a los que, supuestamente, debe dirigir. El malestar alcanzó tal magnitud que el personal a su cargo decidió en su momento tomar cartas en el asunto y no dejarse avasallar por las tiránicas prácticas de la ‘roca humana’. Después de varios meses, los damnificados han conseguido reunir abundantes pruebas del mobbing (no hay otra palabra para describirlo) al que están siendo sometidos, y la ‘roca’ ha dejado atrás su anterior composición granítica para adoptar una gelatinosa forma de flan en pleno tembleque previo a la desazón.