Los ciudadanos de Baleares podemos presumir de contar con un Govern en perfecto estado de salud. O eso, o los consellers de Antich se han dado cuenta de que no convenía en nada a su imagen pública que el popularísimo Panxeta presumiera a quien quisiera oírle de ser el médico de tal o cual cargo público. Hace tiempo que Panxeta no se vanagloria de ello, y una de dos: o los consellers están más sanos que un toro, o Panxeta tiene motivos para sufrir un doloroso ataque de cuernos.