Cierto médico estrella puede acabar convirtiéndose en un médico estrellado. Si se confirman los rumores que apuntan directamente con el dedo índice a este facultativo, ampliamente conocido en el ámbito sanitario balear, nuestro protagonista en cuestión percibe nada menos que dos sueldos públicos. La pregunta es muy clara: ¿permite la legislación vigente una situación de estas características, es decir, que un profesional reciba dos contraprestaciones económicas diferentes procedentes del erario común? En caso de que se escoja la hipótesis de que se está incurriendo en una manifiesta ilegalidad, el médico estrella al que hacemos referencia podría abocarse a un terreno de farragosas arenas movedizas, entre otras razones porque se verá obligado a devolver íntegramente las cantidades irregularmente percibidas. De momento, todo es un rumor, pero bien haría la mencionada celebridad sanitaria en informarse con profundidad sobre los vericuetos de la legislación en materia de duplicidad de sueldos públicos, ya que de momento tiene expedita la opción de devolver el dinero de manera voluntaria. Si no lo hace, y la Administración debe proceder a reclamárselo coercitivamente, ¿habrá incurrido en un delito?