
La aplicación de agua de mar mediante un difusor como Audimer de Esteve es el método más seguro para una adecuada higiene del oído. A pesar de su labor preventiva y terapéutica, el 48% de los españoles ha sufrido tapones en los oídos al menos en una ocasión, y cerca de un millón y medio padece problemas auditivos. Según el Estudio Audimer sobre Hábitos de Higiene del Oído, cada día ponemos en peligro los oídos por desconocimiento.
El oído es el órgano del equilibrio y de la audición pero es frágil y, por lo tanto, tiene que tratarse con especial cuidado. Una horquilla del pelo, la tapa del bolígrafo y la uña de dedo meñique son algunos de los recursos que utilizamos a diario para la limpiar el oído y que pueden resultar peligrosos para la salud auditiva. Otros utensilios igualmente familiares, como los bastoncillos, pueden ser la causa de formación de tapones o perforaciones de tímpano. Sin embargo, el 93% de los españoles sigue utilizando bastoncillos para la higiene del oído y un 69% está satisfecho con el empleo de los mismos. Paradójicamente el 74% cree que los bastoncillos pueden contribuir a la aparición de problemas en el oído.
El 67% de las mujeres, frente al 51% de los hombres, considera que su capacidad auditiva es satisfactoria. En términos generales, el 45% de los españoles cree que su calidad auditiva mejoraría si limpiara correctamente los oídos, aunque el 59% está satisfecho con su capacidad auditiva y cree que no necesita oír mejor. Así mismo, las mujeres tienen mejor oído, valoran en 8,23 su calidad auditiva (valores de 0 a 10), mientras que los hombres perciben su calidad auditiva como 7,91.
Según los datos extraídos de la investigación, las razones que motivan la limpieza de los oídos son la higiene, la salud, la estética y el placer. El 38% de las mujeres que utilizan bastoncillos sienten mucho o bastante placer a la hora de emplear bastoncillos. En el caso de los hombres, el 25% admite que usar bastillos es placentero.
Al margen de la sensación de alivio, las razones por las cuales se lleva a cabo la limpieza de los oídos son la higiene (73%), la salud (12%), la estética (11%) y posibles molestias auditivas (4%). Sólo aquellas personas que sufren un problema en el oído tienen en cuenta la labor de prevención.
El 79% de los españoles prefiere asearse los oídos después de la ducha diaria y su lugar favorito es el baño. Aunque el estudio pone de manifiesto el desconocimiento acerca de las partes del oído que es necesario limpiar, la frecuencia en cuanto a la higiene del oído, y el tipo de productos más apropiados.
La mayoría de las personas que emplean bastoncillos, el 74%, lo hace porque los comenzó a usar desde pequeño. El 41% de los españoles cree que no hay una alternativa al bastoncillo para la higiene de los oídos.
Alternativas para una buena higiene de los oídosExisten alternativas a la horquilla del pelo, la tapa del boli y los bastoncillos para la higiene auditiva, como por ejemplo el sencillo uso de agua con jabón y una toalla. Sin embargo, esto sólo permite la limpieza externa del oído. La alternativa más saludable son los difusores de agua marina, como Audimer.
Este tipo de difusores permite limpiar tanto el oído externo como interno de forma delicada y segura. Para un correcto hábito de higiene se recomienda aplicar el agua marina con propiedades terapéuticas 2 o 3 veces por semana. Además, el uso continuado de difusores como Audimer previene de problemas auditivos, como los tapones de cera, y mantiene los oídos sanos.
El agua del marLos primeros estudios sobre las propiedades terapéuticas del agua de mar tienen su origen en la antigua Grecia. Su aplicación en los oídos mediante un difusor, facilita la disolución del cerumen, y permite una limpieza completa del oído. Uno de los lugares donde se encuentra el agua de mar con mayores propiedades terapéuticas del mundo es la costa occidental de la bretaña francesa. Concretamente en St. Malo, un manantial de transparentes aguas, se extrae el agua de mar natural e isotónica con la que se elabora Audimer. Antes de llegar a nuestros oídos, el agua de mar se somete a un cuidadoso proceso de biotecnología marina, donde se esteriliza y purifica, sin dejar de perder ninguna de sus cualidades beneficiosas para la higiene del oído.