
Baleares registra cada día una media de dos paradas cardíacas, que principalmente afectan a personas que ya sufren enfermedades cardiovasculares aunque también puede tratarse de la primera manifestación de este problema. En concreto, las arritmias y la fibrilación ventricular, que se producen en los primeros minutos de un episodio coronario, son la principal causa de muerte súbita.
Así lo expuso el conseller de Salud y Consumo, Vicenç Thomàs, durante la inauguración de la I Jornada de Reanimación Cardiopulmonar y Desfibrilación Precoz, en la que subrayó que la parada cardíaca súbita constituye un problema de salud de primera magnitud del que se dan 24.500 casos al año en España, lo que equivale a una parada cardíaca cada veinte minutos.
A juicio del conseller, es necesario llevar a cabo la regulación de la formación del personal no médico así como la acreditación de los profesionales que imparten esta formación, además de la creación de un registro de establecimientos, empresas, entidades o servicios sanitarios que disponen de desfibriladores semiautomáticos externos (DESA), ya que el 16 por ciento de las paradas cardíacas se producen en lugares públicos.
En este sentido, señaló que 13 Comunidades Autónomas tienen esta prestación regulada mientras que Baleares aún no, al recordar que cuando fue responsable de la Dirección General de Evaluación y Acreditación, se inició el proceso para regular el uso del DESA así como el programa formativo para el personal no médico mediante un decreto, que fue preparado en 2003 aunque "no tuvimos tiempo para tramitarlo".
Por este motivo, apuntó que en breve el Ejecutivo balear prevé regular mediante una normativa la utilización de estos dispositivos, comentando que "ser de los últimos en legislar no siempre es negativo, ya que nos permitirá evitar los errores que han tenido otras regiones, ya que del buen uso del DESA puede depender la vida de una persona". No obstante, advirtió de que este asunto es complejo y "requiere garantías".
Según señaló, debe haber un registro centralizado de establecimientos que disponen de DESA y que se regule la formación del personal no médico capacitado para el uso de un desfibrilador. Asimismo, apuntó que el martes pasado tuvo lugar la primera reunión para impulsar la Estrategia de Cardiopatía Isquémica, que el Ministerio de Sanidad desarrolla a través de la Agencia de Calidad para promover programas preventivos, de intervención y de rehabilitadores.
A nivel nacional, más del 85 por ciento de las muertes súbitas que se producen son de origen cardíaco y más del 90 por ciento de los casos se producen fuera del hospital. El 60 por ciento de las paradas se dan en presencia de testigos y el 40 por ciento no son presenciadas. Asimismo, el 75 por ciento se producen dentro del hogar.