
Las fosas nasales tienen la función de filtrar, humedecer y calentar el aire en la cavidad nasal. La sinusitis o inflamación de los senos nasales es uno de los trastornos otorrinolaringológicos más frecuentes. “Su incidencia aumenta con los procesos catarrales y alérgicos producidos en los cambios estacionales”, explica el doctor Juan José Álvarez Vicent, jefe del Servicio de Otorrinolaringología de la Clínica La Luz de Madrid. “La sinusitis suele presentarse con posterioridad a infecciones de las vías respiratorias altas, sobre todo mal curadas, como los catarros, que aumentan el tamaño de la mucosa de la nariz y de los senos paranasales, a la vez que hacen crecer la producción de moco. Además, algunas reacciones alérgicas con abundante mucosidad y congestión nasal pueden taponar estos orificios nasales”.
Aunque no suele producir complicaciones graves, este experto explica que la sinusitis provoca síntomas dolorosos e incómodos, ocasionando numerosas bajas laborales y escolares y empeorando enormemente la calidad de vida de los pacientes. “Los síntomas más frecuentes de sinusitis son dolor facial, secreción mucopurulenta, tos, fiebre y cefaleas –explica- que, aunque no habitualmente, si la enfermedad no se trata de forma correcta puede derivar en complicaciones más graves”.
En cuanto al tratamiento, este experto afirma que lo primero es la terapia farmacológica, basada en descongestionantes y corticoides que disminuyen el edema nasal mejorando la ventilación del paciente; mucolíticos, que disminuyen la viscosidad de la mucosidad nasal, facilitando su evacuación, y antihistamínicos para reducir la frecuencia de los estornudos y el volumen de la destilación nasal en los casos de procesos alérgicos. En palabras del doctor Álvarez Vicent, “cuando la utilización del medicamento más adecuado no es eficaz en el manejo de la sinusitis, existe la opción del drenaje de senos, que evita la secreción purulenta. Asimismo, si esta técnica no resolviera el problema, en algunos casos, es necesario realizar una intervención quirúrgica”.
”Esta intervención quirúgica -añade este experto- ha avanzado mucho en los últimos años con la utilización de la vía endoscópica, mediante la que la cirugía se lleva a cabo por el interior de las fosas nasales, sin cicatrices externas visibles”. Se trata de la cirugía endoscópica nasal que, asimismo, se utiliza para tratar cualquier tipo de tumores benignos situados en el interior de la nariz, como la poliposis y con la que, en palabras del doctor Álvarez Vicent, “conseguimos muy buenos resultados y mejoramos el postoperatorio de los pacientes”.
Cáncer de laringe y avances quirúrgicosAdemás de la cirugía endoscópica nasal, existen en la actualidad otras técnicas quirúrgicas que han supuesto grandes avances en el manejo de patologías y trastornos otorrinolaringológicos. “En el caso del cáncer de laringe, el tipo de tumor otorrinolaringológico que más ha aumentado en los últimos años debido al tabaquismo, el avance más importante ha sido la microcirugía laríngea, que permite la aplicación de láser para tratar procesos benignos y malignos”, explica el doctor Álvarez Vicent.
La microcirugía laríngea es una intervención quirúrgica efectuada con microscopio en la endolaringe mediante una laringoscopia directa, una forma de exploración de la laringe en la que ésta se analiza de forma directa mediante la introducción, a través de la boca, de un tubo metálico que se dirige a la laringe bajo control microscópico. Según el doctor Álvarez Vicent, “esto nos permite examinar de forma no invasiva las lesiones y decidir sobre la marcha la mejor opción para el paciente: tomar una biopsia, aplicar láser, extirpar los tejidos cancerígenos, etc. Con ello, se consigue llevar a cabo la intervención quirúrgica sin tener que realizar al paciente una traqueotomía en el cuello”.
“En otros casos –añade- cuando el cáncer está muy avanzado es necesario aplicar quimioterapia antes de la cirugía. No obstante, el 80% de los tumores laríngeos se eliminan de forma positiva si se realiza un diagnóstico precoz”. En cuanto al pronóstico, este experto destaca que “de cada cien varones, una mujer tiene cáncer de laringe en los países latinos y mediterráneos, siendo en ellas mucho más benigno en comparación con los hombres. Esto no ocurre en los países anglosajones, en los que la prevalencia y la malignidad son similares en los dos sexos”.
Cirugía en la sorderaExisten dos tipos de sordera: la de transmisión cuya causa principal es la no movilización de la cadena osicular, como consecuencia, por ejemplo, de una otitis o de otoesclerosis y la de percepción, ocasionada por problemas en el laberinto u oído interno debido a procesos neuroquirúrgicos o neurológicos, etc. El primero de estos dos tipos de sordera, la de transmisión, (otoesclerosis) es más común en mujeres jóvenes de 18 y 19 años. “Suele ser un trastorno que se transmite de forma genética y con frecuencia se detecta cuando los pacientes se dan cuenta que necesitan cambiar el teléfono de un oído a otro porque no oyen bien a su interlocutor”, comenta el doctor Álvarez Vicent.
“Al igual que ocurre con la sinusitis, la primera opción terapéutica que se debe valorar tras el diagnóstico es la farmacológica, de forma que si no es viable su uso o no es eficaz podemos pasar a analizar la conveniencia de ofrecer al pacientes otras opciones, como intervenir quirúrgicamente o utilizar un audífono”, explica este experto. Entre las novedades al respecto de los últimos años, el doctor Álvarez Vicent destaca el uso en los niños del implante cocleal, que es una especie de micrófono que se coloca dentro del oído interno del paciente y funciona bastante bien”.