Aunque el número de niños, niñas y mujeres embarazadas con VIH que reciben tratamiento ha aumentado, todavía queda mucho camino por recorrer antes de cumplir la promesa de una generación libre del SIDA, según indica un informe de las Naciones Unidas presentado hoy.
La infancia y el SIDA, Segundo balance de la situación es un examen de los progresos en la lucha contra el SIDA y de la manera en que la enfermedad SIDA afecta a los niños, las niñas y los jóvenes. Unidos por la Infancia Unidos contra el SIDA, iniciado en octubre de 2005 por el Programa conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), UNICEF y otros asociados, fue un llamamiento a la acción en torno a las repercusiones del VIH y del SIDA sobre la infancia.
“Los niños, las niñas y los jóvenes de hoy en día no han conocido nunca un mundo libre del SIDA”, afirma la Directora Ejecutiva de UNICEF, Ann M. Veneman. “Miles pierden sus vidas todos los años debido a la enfermedad, y millones han perdido a sus progenitores y a sus cuidadores. Los niños deben ser la prioridad en el temario mundial contra el SIDA”.
Producido por ONUSIDA, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF, el informe examina los progresos alcanzados –así como los problemas por resolver– en 4 áreas fundamentales: prevenir la transmisión del VIH de madre a hijo, proporcionar tratamiento pediátrico, prevenir la infección entre los adolescentes y los jóvenes, y proteger y ayudar a los niños y niñas afectados por el SIDA. El informe se concentra en los países de ingresos bajos y medios .
Según el Informe, durante el 2007 se estima que más de 290.000 niños menores de 15 años fallecieron a causa del SIDA, y 12,1 millones de niños en África subsahariana han perdido uno o ambos padres a causa del SIDA.