El cierre de los cinco quirófanos y las consultas externas del Hospital General de Palma, previsto por la empresa Gestión Sanitaria de Mallorca (Gesma) para el próximo mes de julio, provocará que dejen de realizarse 4.000 intervenciones quirúrgicas y 24.000 consultas que anualmente se efectúan desde este centro hospitalario, según subrayó hoy la portavoz del PP balear en materia de sanidad, Aina Castillo.
En rueda de prensa, Castillo exigió al conseller de Salud y Consumo, Vicenç Thomàs, que rectifique esta postura y "recapacite" para no cometer el mismo "error" que en 2002, cuando el Pacte de Progrés cerró el bloque quirúrgico del hospital. Según advirtió, esta medida supondría anular el 10 por ciento de los 51 quirófanos que en la actualidad se encuentran en funcionamiento en Mallorca -17 en Son Dureta, 12 en Son llàtzer, seis en Inca, siete en Manacor y cinco en el General-.
De esta forma, el PP presentará varias preguntas e iniciativas en el pleno del Parlament para que el Govern explique dónde trasladará estas actividades, respecto a lo cual apuntó que su traspaso al hospital de Inca, como prevé el Ejecutivo, "no es viable". "Este centro no puede absorber toda la actividad y algunas de las consecuencias serán el aumento de las listas de espera y la falta de motivación de los profesionales dedicados a este ámbito", recalcó.
"Se trata de una grave propuesta que no va en defensa de la salud pública", lamentó la ex consellera de Salud, quien recordó que en 2003 el Govern del PP reactivó la actividad quirúrgica del hospital, lo que supuso multiplicarla por seis, pasando de 812 intervenciones en 2003 a las 4.766 llevadas a cabo en 2007 (además, 2.511 en 2004 y 4.025 en 2005). Al mismo tiempo, también permitió aprovechar los recursos humanos que habían visto anulada su función en el centro.
También señaló que el 90 por ciento de las intervenciones quirúrgicas que se realizan en el Hospital General son de cirugía ambulatoria -no requieren ingreso- y pertenecientes%