
Dentro del Congreso de la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica que se está celebrando estos días en Ginebra, se presentó un estudio publicado recientemente en el Journal of Allergy and Clinical Immunology, en el que se ha demostrado que los bebés con alergia a la proteína de leche de vaca (APLV) alimentados con Nutramigen® y el probiótico añadido Lactobacillus Rhamnosus GG (LGG) adquieren la tolerancia a la PLV en un tiempo menor que aquellos que ingieren dicha fórmula sin LGG. La incorporación de LGG ayuda a superar antes los síntomas de esta patología, que en nuestro país es la tercera causa de alergia alimentaria y que con frecuencia se manifiesta antes del primer mes de vida.
Los resultados de este estudio realizado en Italia por Roberto Berni Canani, M.D., Ph.D., junto con colaboradores de la Universidad Federico II de Nápoles y que ha contado con el apoyo de la compañía Mead Johnson Nutrition, demostraron que el 59% y el 81% de los bebés alimentados con Nutramigen LGG adquirieron la tolerancia a la proteína de la leche de vaca en un plazo de seis y doce meses, respectivamente, desde el comienzo de la toma, en comparación con el 21% y el 54% de aquellos que recibieron Nutramigen sin LGG añadido.
“Este hallazgo apunta al papel crítico que desempeñan las fórmulas infantiles especializadas como Nutramigen LGG en la rápida recuperación de la alergia a la proteína de la leche de vaca para el 3 - 5% de bebés que la padecen”, señaló la doctora Carol Lynn Berseth, directora de asuntos médicos en Mead Johnson Nutrition. “Aunque hasta el 70% de las alergias a la leche de vaca desaparecen a los tres años de edad, existen cada vez más pruebas de persistencia en edades más avanzadas. En este sentido, Mead Johnson continúa estudiando formas en que las fórmulas especializadas pueden acelerar la resolución de alergias alimentarias infantiles a la PLV con el fin de que los niños puedan recuperar un crecimiento y un desarrollo normales”, añade la doctora.